Hoy el sol ha salido un poquito más brillante sobre nuestras colonias felinas. No solo por el calor del verano, sino porque tres nuevas almas generosas se han unido a nuestro pequeño gran mundo: tres chicas llenas de ilusión, respeto y amor por los gatos . Ser voluntaria en Campillos y sus colonias felinas no es solo llenar comederos o tender una manta bajo un árbol. Es mirar a los ojos de un gato callejero y decirle, sin palabras, “te veo, te cuido, me importas” . Y eso es exactamente lo que ellas han hecho desde el primer momento. Cada nueva voluntaria es una historia que se entrelaza con la nuestra. Vienen con sus propias razones, sus propias emociones, y ese algo especial que las impulsa a dar su tiempo a seres que no pueden pedirlo, pero que tanto lo necesitan. Hoy damos la bienvenida a tres nuevas compañeras que han decidido formar parte de esta familia invisible pero real, tejida de ronroneos, miradas confiadas y pequeños milagros diarios. A veces nos preguntan por qué...
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