UN DIA CUALQUIERA EN UNA COLONIA FELINA



Madrugar, llenar comederos, ,cambiar el agua, contar los gatos, limpiar lo que haga falta,
observar.......... ¿hay alguien herido?, ¿alguno nuevo?, ¿una gata en celo?

A veces toca correr al veterinario, otras veces discutir con un vecino. Y muchas veces, simplemente, esperar en silencio mientras los gatos confían un poco más.

No hay sueldo, pero sí maullidos que reconocemos.
No hay días libres, pero sí vidas que cambian.

Esto es lo que no se ve. Pero pasa cada día.

¿Quieres ayudar? Escríbenos.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

ALERTA LAS COLONIAS FELINAS DE CAMPILLOS, ROBO DE PIENSO Y RIESGO DE ENVENENAMIENTO

NUEVAS MANOS, MISMOS CORAZONES: BIENVENIDAS VOLUNTARIAS.

🎒 QUE LLEVA UNA VOLUNTARIA DE COLONIAS FELINAS EN SU MOCHILA